La pregunta del millón. La que nos hacemos siempre. La que la gente evita preguntar para no parecer ignorante. ¿Naces o te haces? Ni lo uno ni lo otro. Decides. En algún momento de la vida tomas la decisión de amar a alguien. Así como decides casarte, tener hijos, trabajar, hacerte adulta, aprender un idioma. También decides amar a una mujer en lugar de a un hombre. No es genético ni social ni cultural, tampoco aprendido. Es la posibilidad que tenemos de decidir por nosotras mismas. Decidir por una misma siempre es un lujo porque nos han enseñado a sacrificarnos por lo otro: la familia, el trabajo, la sociedad. Yo nunca lo tuve claro hasta que me enamoré por primera vez de una mujer y no estuve convencida hasta que me casé. La gente puede decir que desde niña se me notaba. Pero ¿qué se me notaba? Me he preguntado. Era niña. Me gustaba jugar en la calle con mis amigos. No sabía de amor, solo de amistad. ¿Por qué la amistad también se condiciona? El disfrute, el goce, el juego están prohibidos cuando compartes tu infancia con los hombres. De adultas, cuando nos preguntan si no nos habíamos dado cuenta de que nos gustaban las mujeres, nos justificamos frente a los demás; claro, era mi amiga, pero desde entonces me gustaba estar con ella. Nos justificamos para que nos crean, nos acepten, nos respeten. A mí me gustaba mi amigo de la infancia. Y la niña que me invitaba a pasar su cumpleaños en su casa. ¿Tenía que decidir mi orientación desde los siete años? Estaba obligada a decirle a la gente que me gustaban las mujeres porque usaba jeans y jugaba fútbol. Tenía siete años y no, no sabía de amor, solo de amistad. Pero la amistad también se generifica en binomios. Si eres niña, tienes amigas, te vistes de rosa, usas vestidos, no te ensucias, esperas que el amor llegue a tu puerta. Y si no quieres enamorarte todavía, solo quieres andar en bicicleta con tus amigos. La sociedad nos obliga a sentir deseo antes de tiempo. Mejor que salga embarazada a que sea marimacha. Consuelo. Decidir es tomar postura, hacerte cargo de tus acciones, responsabilizarte. Pero tampoco nos enseñan, incluso nos da miedo decidir y preferimos que decidan por nosotras. Desde niña se le notaba. ¿Qué se me notaba? Que fui libre, que disfruté mi infancia, que aprendí a rebelarme contra una sociedad obtusa que prefiere matizar la violencia de género, guardar silencio, señalar la diferencia, a disfrutar, gozar, jugar y decidir. Entonces, ni naces ni te haces, decides por ti misma. Decides por un proyecto de vida, decides por tu bienestar, por tu futuro, por tu presente, por amar sin condición ni por condicionarte a ser amada. Decides amar a una mujer, con etiqueta o sin ella, porque el acto de amar, en sí mismo, consiste en tomar postura. Una postura política, una práctica de libertad, dignidad y justicia, especialmente cuando el amor ha sido precarizado por el deber ser heteronormado. Ser lesbiana es una ontología del género, no una construcción social, mucho menos una determinación biológica.
9.12.25
Biométricos
La ciencia ficción nos alcanzó
Entras a tu banca móvil con el registro de tu cara
Usas la huella para acceder a tus dispositivos electrónicos
Cruzas la frontera y te validan el iris
Gattaca parecía un imposible a finales del siglo pasado
En un cuarto de siglo la tecnología nos dio la vuelta
El algoritmo no formaba parte de nuestra rutina
Ahora esa mente maestra decide por nosotros
Usa nuestros biométricos
Para la IA somos una estadística que se manipula
con nuestras búsquedas en la WEB
La ciencia ficción nos alcanzó
La imagen distópica se hizo realidad
Pero lo digital es una ilusión
En realidad nos estamos acabando el agua
sacando energía de las entrañas de la Tierra
para mantener encendidos los grandes servidores
que nos permiten
vivir conectados
con cables bajo el oceano
a eso que se llama la nube
La distopía es performativa de lo análogo
Lo digital sigue siendo una ficción
Y los biométricos son una condición
para exisitr
Adultez
Siempre quise ser como Peter Pan
La eterna inmadurez
Poder viajar
Tener dónde guardar los libros
cuando no estoy o solo estoy de paso
en algún lugar
Negarme a la responsabilidad
al compromiso
a vivir pensando en el futuro
incluso en la vejez
Pero la adultez no perdona
Llega cuando menos lo esperas
con la muerte de alguien
con la de deuda de la hipoteca
con el desamor
con la inusticia
con el dolor
Siempre quise ser como Peter Pan
para evitar ser adulta
y no tener que preocuparme
por tener
sino por estar
Pero la adultez no perdona
y he aprendido que en la vida
debo hacer cosas
porque simple y sencillamente
es lo que toca hacer
sin preguntarse por qué
o quizá solo por saber que me hice adulta
8.12.25
Aburrimiento
Me ha tomado tiempo reconocer
abiertamente
mi aburrimiento
Pocas personas saben que cuando no tengo la disciplina de escribir
la escritura me aburre
y por ello prefiero pensar en lo que pudiera estar haciendo
sin necesariamente hacerlo
El aburrimiento es un estado mental
no una condición existencial
que potencializa la creatividad
Cuando estoy aburrida me doy la oportunidad
de soñar, de imaginar, de desar
Sueño que pongo un café
Imagino que me puedo morir en cualquier momento
Deseo no tener que trabajar
El aburrimiento no distingue
entre hacer y no hacer nada
Cuando estoy en modo aburrimiento
scrolleo infinitamente
hasta que la pupila se dilata
Consumo contenido digital sin filtro
Automatizo los paseos de los perros
Hago de la rutina un hábito
El aburrimiento me permite desconectarme
de la realidad que devora la exitencia
Nos han dicho que no debemos estar aburridos
Nunca he entendido cómo evitarlo
ni por qué debería no estar aburrida
La vida es aburrida
La existencia es aburrida
La gente es aburrida
¿Por qué yo no debería estar aburrida?
Cuando todo a mi alrededor está pensado para que sea aburrido
El capitalismo te obliga a ello
De otra forma no consumiríamos tanta basura
Ni tendríamos reparo por alquilarnos como mano de obra barata
Ni desearíamos un estatus que nunca alcanzaremos
El aburrimiento nos precariza
Pero solo cuando estoy aburrida
cuando toco esa existencia oscura
es que puedo volver a la escritura
Abecedario
Escribo un abecedario
de la A a la Z
palabras
sustantivos
conceptos
categorías
experiencias
sentimientos
emociones
afectos
El acertijo de la semántica
es cíclica y asíncrónica
a mis angustias
deseos
pasiones
Escribo un abecedario
porque he compuesto una autobiografía
con claves de existencia
de solvencia
de amor propio
De la A a la Z
escribo lo que resta
de dicha
de vivida
Escribo un abecedario
a manera de rompecabezas
donde cada pieza es
en sí misma
un pedazo de mí misma