13.6.13

Día 95

sobre los amantes
se ha escrito mucho
Sabines lo hizo
con astucia 

los amantes de Sabines
se hicieron populares
como deben ser
los encuentros 
entre amantes

No hay cliches 
en los encuentros efímeros
da igual si es un hotel
de paso
o la cama de diario

Los amantes se funden
cuando se encuentran
o cuando se reencuentran
Se aman 
o se desean

Sobro los amantes
se ha escrito mucho
y aun así
nada es suficiente
para aseverar
la intensidad
de quienes se aman
o dicen amarse.

Día 94

Escribo con retraso y retardo
La ciudad me complica
La rutina se difumina
Escribo con prisa
Sin pensar
Sin sentir
que no es igual
a sin sentido

La ciudad me come
el tiempo me paraliza
los días se diluyen
La ciudad no es compasiva

Escribo con retraso
la ciudad no da tregua
sorbo cafe con apuro
salgo corriendo
escribo a cuenta gotas

Pienso por la mañana
en la agenda del día
no tengo
aun así no me alcanza
el tiempo

sorbo un cafe
ya está frío
escribo con retardo
la ciudad no descansa.

10.6.13

Día 93

La insoportable levedad de no estar. Quise para frasear a Milan Kundera. Aunque nunca he entendido el título de su novela... Qué significa la insoportable levedad? Una oración cualquiera. Un título rimbombante. Un estado del ser. Parafraseo. Juego con el lenguaje. Del ser al no estar. Cuál es la diferencia?

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Monógama serial: dicese de las personas que han aprendido a abandonar por imposibilidad las relaciones sentimentales. Imposibilidad de construir relaciones duraderas debido a traumas de la infancia. El monógamo serial abandona sin miramientos porque está acostumbrado a que la pérdida no duele y prefiere separarse antes de ser separado o privado del amor. Su único aliciente es que encontrará otra persona para empezar de nuevo el ritual del enamoramiento. Quizá la etapa del enamoramiento es con la que más se identifica. El monógamo serial se vuelve cínico con el tiempo pero no mitiga su desasosiego de poder estar en-pareja.

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Hablemos de lo que nos gusta. Quizá podamos recomenzar. 

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La insoportable levedad de no estar. O lo que es igual a armar nuevamente el rompecabezas tratando de dejar fuera las piezas que se han perdido en la batalla. No es necesario arrastrar los recuerdos. La memoria es una trampa de la levedad del ser.

Día 92

Amaneció lloviendo
Un cliché 
Leer en cama
Contemplar la lluvia
Por la ventana.

Un café
Un libro de cuentos
Retratos de migrantes
Narrador omnisciente
Diegesis masculina

Amaneció lloviendo
No salí de la cama
Pasadas las doce
Un domingo cualquiera

Lectura posesiva
Cuentos de migrantes
Mirada masculina
Oraciones cortas
Sin imágenes
Sólo desasosiego

Mientras leía
Pensaba en Herta Müller
Octavio paz
Franz Kafka
Disfruto las oraciones cortas
Las narraciones precisas
Las imágenes simples

Amaneció lloviendo
Me cobije en la almohada
Bebí café
Un cliché
Un domingo cualquiera 

8.6.13

Día 91

De niña usaba botas ortopédicas, según tenía el pie plano. Ahora tengo un arco demasiado pronunciado, la cadera chueca y camino como gallina patuleca. De ahí el nombre de este blog. Afortunadamente nunca me obligaron a caminar como modelo ni a comportarme como una señorita. Todo lo contrario. Desde qué conocí la calle a los siete años aprendí a vivir fuera de casa, en un sentido figurativo, porque a dormir siempre llegaba. Las botas ortopédicas las dejé al poco tiempo, pero se volvieron una obsesión. Mis zapatos favoritos son las botas cortas, tipo botín, junto con los pantalones de mezclilla. Ni faldas ni vestidos, mucho menos zapatos de tacón. La calle no es para andar arreglada, sino cómoda, sobre todo cuando el reto es un partido de fútbol o unas carreras en bici. Me hice mayor, deje la calle o esa calle de infancia y me dediqué a recorrer otras, en otros países, en otros barrios, en otras ciudades. Conservo la fijación por la botas, también  por los pantalones de mezclilla y por la calle aunque a veces me gustaría quedarme en casa.

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Dicen que el cuerpo guarda los golpes, las frustraciones, los traumas, también las alegrías, las pasiones, los deseos. Los secretos mejor guardados incluso de nosotros mismos. Cuando te conocí me dijiste que sabías leer el cuerpo. Dudé. Ahora siento que este cuerpo, mi cuerpo, apenas lo empiezo a recorrer y es cierto que ha guardado demasiada información. Alguna innecesaria, otra a cuentagotas. La mayor parte a manera de juego de memoria. Algún día emparejaré cada una de las piezas?