6.3.16

#261

Termino con este ciclo de sesiones extraterrestres a donde me llevó #ovni2016. Un viaje inconsciente al tercer mundo africano que desconozco en su totalidad y que a su vez puede ser tan cercano a mi tercer mundo mexicano. Ayer Boaventura preguntaba si podíamos, entendí, tender puentes entre continentes, una educación intercultural de compartir saberes. Hasta donde me quedé nadie contestó a la pregunta, sino que la gente del público prefirió hacer otras preguntas. Preguntar desde sus inquietudes y desesperanzas. Uno, que reconoció ser posiblemente políticamente incorrecto en su comentario, intentaba hacer una analogía entre matar y ser matado... Obviamente la gente reaccionó en tono pacifista diciendo que no podíamos andar por el mundo matando como respuesta a las muertes que provocan los gobiernos e instituciones de forma directa o indirecta... Coincido. Aunque el solo hecho de formular la pregunta me pareció surrealista. Seguía hablando la gente del público y a ratos contestaban los que estaban al frente, los expositores. Después de un par de intervenciones más decidí salir, había escuchado demasiado, y de eso que escuché dudo que se puedan tender puentes entre continentes. Lo que hay son mensajeros que van y vienen, traen y llevan la sabiduría. Éstos pueden ser los mismos intelectuales, como Boaventura; pueden ser los artistas; y están los que invisibilizamos al hacerlos visibles: los migrantes y los refugiados. Nosotros somos quienes realmente tendemos los puentes entre nuestras culturas, las de origen y las que adoptamos (no las que nos adoptan).

5.3.16

#260

I
Ayer, nuevamente un ayer, llevo con este escrito tres posts consecutivos empezando con el ayer, lo que no necesariamente significa vivir en el pasado, sino vivir simultáneamente en el pasado-presente-futuro. Un estar de la cosmología indígena mesoamericana (y también oriental), que se puede ejemplificar de la siguiente forma: narro (en presente) lo que escuché, sentí, vivencié (en el pasado), para trazar el horizonte del devenir. 

II
Ayer le tocó a Boaventura de Sousa Santos hablar sobre "las múltiples dimensiones coloniales de Europa" en el encuentro #OVNI2016, realizado en el #CCCB. Puntual acudí a la cita para no quedarme sin lugar, la última vez que lo vi en México, invitado por Enrique Dussel, que en ese entonces era rector interino de la #UACM, el auditorio estaba repleto. Como preámbulo a su presentación, los organizadores del encuentro decidieron proyectar una tercia de documentales sobre la educación y cosmovisión en pueblos indígenas, específicamente en el Perú, y otro más realizado sobre Burkina Faso. Los tres documentales hacían referencia a una crítica explícita o matizada de Occidente y a la urgente necesidad de regresar a nuestras comunidades de origen para elaborar desde ahí nuestras propias filosofías. Fueron tres documentales esperanzadores, no sólo en la estética, también en el discurso.
Con esa introducción, la mesa estaba puesta para que Boaventura, con la claridad que le caracteriza, expusiera. Como no llevaba mi libreta, como siempre lo hago, presta saqué el celular y me puse a escribir, aquí mis apuntes de esas formas contemporáneas de colonialismo:

1. Colonialismo histórico: ej.: pueblo saharaui: pueblo dividido: Marruecos ocupado (1975). Dos mil km de muro les divide. No se ha realizado el referéndum desde 1991... Sociologia de las ausencias.

2. Racismo: islamofia... Minusvália institucionalizada. En 2005 Alemania deportó gitanos lo mismo en Francia... Estamos deportando ciudadanos: los otros-otros.
Humanidad mutilada

3. Terrorismo: la fractura del nosotros. El atentado de París lo provocaron ciudadanos belgas y franceses. Los gobernantes no quieren conocer las causas. Línea abismal. Sociedades políticamente democráticas pero socialmente fascistas. Fascismo social: el apartheid. Existencia paralela de democracia y despotismo.

4. Refugiados: el colonialismo europeo tiene muchos disfraces. Leyes migratorias mejor manifestación de seguridad... El miedo del otro.
Filantropía: Instrumentos de control.
Mediterráneo: cementerio líquido... Muere la sabiduría de los pueblos, otra forma de epistemicidio.
Ya no se puede aplicar la estrategia migratoria de co-desarrollo... Los gobiernos europeos han producido estados fallidos.

Las instituciones europeas son un libro abierto con el estrés que están viviendo ahora...
Lo que está sucediendo ahora es justicia histórica, no es un favor.

5. Colonialismos internos dentro de Europa. NACIONES sin estado. Situación en España... A veces para descolonizar, colonizamos... Ej.: Al visibilizar a los indígenas, ocultamos a los afroamericanos... 

A) Este es un ejemplo de colonialismo interno de nacion-estado: kurdos, la nación más grande de Europa sin estado... 26 millones de personas sin estado. Radicalismo democrático. Pensamiento alternativo de alternativas.

B) estado sin estado. España, Grecia, Portugal, dependientes de Alemania... Bruselas no quiere una Europa de izquierda, sino de derecha. 

Hasta aquí llegan mis apuntes, nótese que todo lo escrito en estos cinco incisos  son palabras textuales de Boaventura o paráfrasis de sus acepciones. Las notas no fueron editadas, las copié textualmente.

III
Al escucharlo iba mentalmente trabajando en tres pistas, como en el circo, una palomeaba mis aciertos teóricos; otra pensaba en la investigación en curso y cómo vincular los conceptos de Derrida, específicamente la autoinmunidad, con lo que estaba escuchando; la tercera se regocijaba con nostalgia de la sabiduría de mis ancestros... Llevo meses reivindicando mi ser-indígena. El estar aquí ha potencializado la intuición de lo mucho que tenemos que decir y hacer desde nuestro tercer mundo. Tareas pendientes, una de ellas, sin duda, y en eso coincido con Boaventura, reivindicar ideológicamente el mestizaje de nuestras corporalidades. 

Foto: Roxana Rodríguez 

Foto: Roxana Rodríguez





4.3.16

#259

Ayer comprobé la veracidad de esta extraña sensación de infelicidad latente que se respira en el aire. Una infelicidad que asfixia, que socava cualquier pretensión de hacer comunidad y que invisibiliza la injusticia. Durante semanas sentí falta de aire y una necesidad constante de abrir a mi paso cada ventana en la casa, no por el encierro físico, sino por el encierro mental acumulado de la gente que tiene mucho tiempo libre y poca voluntad para hacer cosas. Puede ser el invierno, me convencía a mí misma, a pesar de que este invierno no te cala los huesos como yo recordaba. Me acostumbré a sentir la infelicidad en los otros, me acostumbré a escuchar lo difícil que es vivir y me lo creí. Pasé un par de semanas verdaderamente deprimida y pensé que eran las hormonas, no tenía ninguna otra explicación metafísica para entender lo que sentía, y no escuché tampoco lo que la intuición me decía: la gente aquí no vive feliz. Ayer, en una conferencia de fronteras, refugiados, migrantes y demás temas que de repente preocupan a la gente (a veces por ocio, porque al final de ver el documental solo aplauden y luego se van por una cerveza), una persona del público, excesivamente sensibilizado por una artista-migrante con un discurso egocéntrico y con una ausencia de propuesta frente al tema, salvo su valentía por señalar a todos aquellos (personas y organizaciones) que forman parte de la economía de la defensa de los derechos humanos, lo cual según cómo o cuándo puede ser visto también como políticamente incorrecto en ciertos espacios, tomó el micrófono y dijo a gritos algo como entre tanta mierda en que vivimos aquí qué podemos hacer cuando somos tan infelices y tenemos pocas oportunidades de hacer algo... Respiré agradecida de su intervención y me dije a mí misma: no soy yo la infeliz, son ellos...

Una vez resuelto ese enigma, recordé lo que hace unos días puse en un tweet (por intuición y sin reflexionarlo): ahora entiendo la diferencia ontológica entre hacer por ocio (aquí se hace por ocio pero con poca o nula pasión); hacer por necesidad (en el tercer mundo lo hacemos con mucha pasión y sobre todo para sobrevivir); y no hacer nada (diría que es el shabasana de la práctica de yoga, sin duda cuesta llegar ahí en un mundo victimizándose segundo a segundo, pero es un espacio creativo donde se potencializa la alegría de estar vivos y de tener tiempo libre para contemplar). 

3.3.16

#258

Ayer hablaba de solterías 
Un estado cómodo
Para quien migra
Una angustia 
Para quien vive al día
Un deseo
Para quien duda
Un peligro
Para quien sueña

Ayer hablaba de solterías
De hacer vida 
con otras personas
De tejer esperanzas 
con desconocidos 
De compartir 
con los amigos

Ayer hablaba de solterías 
Quizá por elección
Quizá por convicción
Quizá por desconfianza 
Nunca por imposición

El ser y el estar 
En este estado 
sí que importan 
Se es soltero
Se está solo

Ayer hablaba de solterías
Un estado civil
No un estado metafísico
Nadie está solo
Aunque lo crea




#257

No logró ponerme al día en mi reto de año sabático. Diría que estoy en déficit creativo porque no todos los días tengo algo que decir-me (aunque mi mente no pare de... ¿pensar?), o no todos los días tengo ganas de escribir. Pero aludiendo a que el tiempo es relativo y que "mi año sabático", título también de esta investigación, un diario de campo que inicié en 2013 y se ha visto interrumpido por dos años, dudo que si escribo #365 entradas (entiéndase poesía, verso, estrofa, aforismo, prosa poética, microcuento...) en 365 días consecutivos en este blog, signifique un fracaso artístico. La encomienda final es escribir 365 posts, y como este año es bisiesto en realidad debo tener escritas #366 entradas al 30 de mayo de 2016. Es decir, si voy en el post #257, me faltan #109 y me quedan 89 días. Sin duda un déficit creativo. Quizá la solución esté en alargar mi sabático por veinte días o escribir cuando la inspiración me acompañe, sin forzar nada.